APUNTES PARA UNA ARQUITECTURA AUSENTE

APUNTES PARA UNA ARQUITECTURA AUSENTE



IMPENITENTE : Adjetivo. Que persevera en un hábito.
AUSENTE : Nombre común. Aplicado a personas o cosas. De lo que se ignora si vive todavía o donde está



"Un artista verdadero es alguien que está preocupado por muy pocas cosas."
Aldo Rossi


"No habrá otro edificio"
Louis Kahn


“Nada es tan peligroso en la arquitectura como tratar los problemas por separado”
Alvar Aalto


“Beauty is fitness expressed”
Sir Walter Armstrong


viernes, 6 de noviembre de 2026

LA ARQUITECTURA COMO SERVICIO. LUIGI CACCIA DOMINIONI.




En su practica habitual un buen número de arquitectos, y demás fauna de diletantes adscritos, cuando pretenden exponer o explicar los fundamentos y razones de sus obras, o de las ajenas, suelen recurrir a variados lugares comunes de carácter teórico, proyectual, constructivo o técnico.

Así, por ejemplo, se explayan (nos explayamos) con reiteradas referencias a la importancia de supuestos conceptos “superiores” como pudieran ser la unidad en la composición, la simbiosis entre estructura y piel-cerramiento, el mágico resultado del binomio función-forma, la deseada fusión entre interior-exterior o la relación de la obra con el lugar, la memoria, y la historia (pueden usarse estos argumentos, otros o los contrarios, que todos valen). Además, para remarcar que uno está en la modernidad todo ello se adereza con constantes guiños a las cuestiones ecológicas de sostenibilidad, reciclaje, ausencia de huella de carbono, eficiencia y consumo energético casi nulo, etc., etc.

Otros colegas, más espesos, se dispersan en exotéricas explicaciones cocidas en el crisol de sus manías personales, casi siempre bastante simples, y las ultimas calenturas mentales rescatadas de alguna IA ( es posible leer, como base teórica de un proyecto, frases como “la fusión digital de infraestructuras de alta densidad con biologías regenerativas”).

Y muchos otros arquitectos, bastantes, como nos recordaba un gran profesor en nuestra Escuela de Arquitectura, no tienen gran cosa que decir

También la critica especializada, y la no tanto, acompaña y difunde este torrente de supuestos axiomas en sus ensayos y publicaciones, redes sociales, revistas y demás parafernalia de la comunicación. Esta critica, demasiado atenta a lo crematístico y a su afán por atraer el máximo de los “me gusta”, suele caer en los mismos y repetidos estereotipos incluso orillando el riesgo de aburrir hasta a sus mas pacientes seguidores.

En conclusión, quien más y quien menos busca sus teorías y razones en esto de la arquitectura.

Y uno, comprendiendo las múltiples aristas que tiene nuestra querida profesión, puede compartir y hasta parecerle de razón muchos de estos argumentos y piensa que, ciertamente, se deben cuidar y tener en cuenta.

Pero también sospecha que algo falta. Porque, en este torrente de teorías y programas, solo en contadas ocasiones existe alguna referencia directa al cliente o al usuario. Y apenas, raramente, se conjugan y realzan conceptos principales e ineludibles, que debieran estar presentes en toda arquitectura, como son el espíritu de servicio y de utilidad a las necesidades reales del ciudadano.

Estos nobles deseos, servicio y utilidad, que si bien aun se mantienen en muchos de los manuales y códigos éticos de la profesión, en consonancia con la tradición humanística que siempre ha tenido esta, parecen hoy bastante olvidados o ninguneados. Y, desde luego, siempre supeditados a la preeminencia de practicas más glamurosas que, por soberbia o por ligereza mental, los arquitectos desarrollan y ejecutan autónomamente y sin encomendarse a nadie.

Cierto que en el imaginario de la profesión aun queda algún rescoldo de aquellos principios que, en tiempos no muy lejanos, fueron piedra angular en el ejercicio de la arquitectura. Incluso el Movimiento Moderno recogió inquietudes en esta línea y, en un paso más, los próceres arquitectos racionalistas de principios del siglo pasado remarcaron su confianza en la capacidad de su arquitectura para cambiar el mundo y hacer más feliz al nuevo hombre del momento. Pero aquellas proclamas fueron quedando arrumbadas en los ribazos del camino y parecen hoy, en los tiempo de supremacía de la máxima rentabilidad, no interesar demasiado. También es justo indicar que aquellos ideales partían con un pecado original que se mantiene en el  tiempo. Eran arquitecturas dirigidas al nuevo hombre pero, que en sus ansias de internacionalidad, apenas contaban con las circunstancias particulares de este (tradición, lugar, cultura, historia,  clima, etc.).

Naturamente, ante este panorama el sufrido ciudadano, ignorado o defraudado, tiende a desconectar de la arquitectura, o mejor dicho, de lo que le dicen que es la arquitectura.

Afortunadamente, frente a estas arquitecturas con evidentes rasgos de deshumanización han existido, y existen, notables excepciones y claros modelos del ejemplo contrario. Este es el caso del arquitecto Luigi Caccia Dominioni (Milán 1913 – Milán 2016) para quien, tal como el mismo explicitaba constantemente en sus entrevistas y conversaciones, siempre primó el espíritu de servicio y la atención al usuario. Ello, unido a una personal elegancia formal, de grandísima altura, hace que la arquitectura de Caccica Dominioni sea magnifica y totalmente actual.




 EDIFICIO VIVIENDAS PLAZA SANT´ AMBROGIO MILAN. 1947.  © bruzkusgreenberg


EDIFICIO DE VIVIENDAS EN  PLAZA CARBONARI. MILAN. 1961


¿Qué significaba para Caccia Dominioni este espíritu de servicio?. Para ello debe entenderse la humildad y la empatía con que el arquitecto milanés se acercaba a su oficio y a sus clientes, y como hacía de ello la fuerza motriz de sus trabajos :


“ Yo intento hacer la casa como uno siente necesitarla; lo mío es un servicio, conocer las motivaciones del cliente me ayuda a realizar mi trabajo lo mejor posible. Solamente cuando tengo completo el cuadro de las necesidades y de las aspiraciones cojo de la mano el proyecto y lo dirijo hacia aquellas soluciones que me parece que responden mejor a las necesidades del cliente y de su familia....” (1)

“ Me gusta este oficio también porque le reconozco un rol, por decirlo de algún modo, moral; me gusta complacer a quien se dirige a mí, porque creo que le puedo proporcionar una ayuda. Desde este punto de vista me siento por lo tanto como un introductor, aunque naturalmente nunca hago algo que no me parezca justo y sin alusiones intencionadas..” (1)


“Siempre empiezo sin una idea precisa; al iniciar el proyecto de una casa me influencia ell modo de vida de la familia, las necesidades diarias, simples y mundanas; sigo las necesidades, trato de imaginar el día a día de la familia; a partir de estos datos comienzo el trabajo, entonces entran en juego todas aquellas cosas para las que se necesita un arquitecto, y entro en el campo práctico de la arquitectura, ¡siempre estoy presente!... paseo por la obra, escucho, colecciono, recojo....” (2)


“ La mejor manera en la que el arquitecto puede hacer su trabajo es estar a disposición de sus clientes: escuchar sus necesidades, dado que al final, la casa es para ellos. Pero hacerlo siempre añadiendo un poco de sal, porque quieres dirigirlos hacia lo que crees que está bien......... El rol y la función del arquitecto es al mismo tiempo el de servir y la de dirigir...”. (3)


Con esta actitud, Caccia Dominioni establece una conexión sabia y amable con sus clientes en la que sin imponer sus criterios personales, conducirá a estos hacia la que cree que es la mejor alternativa en cada caso.


Pero junto a ese talante, de por si valiosísimo y tantas veces olvidado, Caccia Dominioni es mucho más. Insertado en la tradición arquitectónica lombarda y milanesa, en su arquitectura confluyen el rigor, suavizado, de los modelos racionalistas y la expresividad de las propuestas organicistas de su momento, si bien, con  mayor inclinación hacia estas ultimas. Sus obras, siempre refinadas tienden, mediante una estricta lógica arquitectónica, a la atenta sintonía con el lugar, con la técnica y con los materiales.


Caccia Dominioni tampoco olvida la relación entre ciudad y arquitectura. Consciente de las huellas y de su carácter urbano siempre en sus proyectos dispondrá espacios en los que el hombre y sus necesidades sean lo prioritario. Su obra, construida mayoritariamente en Milán, tanto en entornos urbanos que no habían asumido la configuración actual como en otros consolidados, siempre intentará manifestar esta relación y preservarla en el tejido de las preexistencias restableciendo así la continuidad  del relato de la ciudad.


Este binomio arquitectura-ciudad se traduce en la obra de Caccia Dominioni con matices diferentes según las distintas etapas y los avatares históricos por los que atravesaran la ciudad y el propio arquitecto. Pero siempre será modulada por este con el sentido de la reciprocidad, de la proporción y de un voluntario respeto de integración en la singularidad del lugar, recurriendo para ello a una elegante manipulación de los signos iconográficos más característicos del entorno, retomados o reinterpretados, y de la sintonía material y cromática entre lo existente y lo nuevo.

EDIFICIO DE VIVIENDAS EN VIA MASSENA. MILAN. 1963.  © bruzkusgreenberg


 EDIFICIO VIVIENDAS EN CORSO MONFORTE. MILAN. 1966.  © bruzkusgreenberg



 EDIFICIO EN PIAZZA VELASCA. MILAN. 1970.  © bruzkusgreenberg

EDIFICIO DE VIVIENDAS EN VIA IPPOLITO NIEVO.MILAN. 1957


EDIFICIO EN CORSO EUROPA. MILAN. 1959.  © bruzkusgreenberg


EDIFICIO EN CORSO ITALIA. MILAN. 1963.  © bruzkusgreenberg


Caccia Dominioni se definía de naturaleza un poco haragán si bien afirmaba que, en cuanto se sumergía en un trabajo ,renacía y se sentía también fenomenalmente. De carácter individualista, prefería trabajar en solitario pero siempre fue generoso en la relación con sus colegas milaneses, con muchos de los cuales colaboró e incluso decía compartir el mismo peluquero y la misma chocolatería. Reconocedor de la herencia recibida de sus profesores del Politecnico de Milan destacará a Portaluppi como el más influyente por su constante exigencia de trabajar con el máximo rigor y responsabilidad.


Y aunque decia sentirse más afin a lo barroco, aseveraba que la obra que siempre le hubiera gustado hacer era la Iglesia de Santa Maria presso San Sátiro de Milan.


“ No se escandalice, Irace, pero me definiría barroco, en el sentido que el barroco es el estilo, a su modo, más riguroso, más verdadero, potente y urbanístico de todos. Los remolinos de los ríos, las intersecciones de las autopistas son barrocas en esencia... y cómo son de bonitas... y cómo son de funcionales. Por la gran pasión que tengo por mi trabajo, pero si fuese obligado a elegir, diría por ejemplo el San Sátiro de Bramante” (1)


A pesar del prestigio alcanzado, Caccia Dominini decia ser un hombre de cultura simple. Comentaba que el edificio de viviendas de la Piazza Carbonari, tal vez una de las mejores obras de su epoca temprana, era fruto de “uno que ha leído la normativa urbanística, que le dice que se podía subir tantos metros, después retroceder tantos grados... en fin, ha sido la normativa la que casi dictó la fachada”. (1)   


EDIFICIO DE VIVIENDAS EN  PLAZA CARBONARI. MILAN. 1961


CONVENTO S. ANTONIO DEI FRATI MINORI. MILAN.1963.


EDIFICIO EN PIAZZA VELASCA. MILAN. 1970.  © bruzkusgreenberg




EDIFICIO POLITECNICO DE MILAN.1966..



EDIFICIO EN VIA PISACANE MILAN.1994..

EDIFICIO DE VIVIENDAS EN VIA MASSENA. MILAN. 1963.

EDIFICIO DE VIVIENDAS EN VIA MASSENA. MILAN. 1963.


CAMPANILE SAN BIAGIO. MONZA. 1977







EDIFCIO DE VIVIENDAS ENVIA MOSCOVA. MILAN .1964



INDUSTRIA LORO PARISINI 1951




Caccia Domiinioni se consideraba, según el termino que el mismo empleaba, como un “plantista”. En su enfoque metodológico del proyecto, cuasi urbanístico, era un convencido defensor de la planta como matriz generadora e instrumento de control para configurar los ambientes y la concreción funcional y física de los espacios.


“ La primera cosa que hago es la planta! que es el quid del asunto, que es la base de cada edificio, ¡muero en la planta; todo parte de ella, todo es relativo a ella..” (2)


“ Estudio las casas y sus planos de modo tal que la gente que habita en ellas se sienta bien, esa es la diferencia entre los otros arquitectos y yo. ¡Yo soy un plantista, este es mi trabajo y lo digo siempre ! Lo que significa hacer nacer las casas desde dentro, empezando desde la cama, de la mesa del comedor... Desde los detalles se llega a lo general, no al contrario.” (2)


“ Verá, yo tengo una idea propia de la arquitectura, entendida como servicio, para hacer casas serias que nazcan desde el interior, como un coche debe nacer desde el motor y no desde la carrocería. En cambio ahora todo se hace al revés. Se hace la forma externa y después el interior como se pueda. En fin, un modo propio diferente, un modo de hacer distinto. Es decir yo entiendo la arquitectura como algo que debe dar. Aquí en cambio la primera cosa que se hace es la forma externa, se construye el monumento......” (2)


EDIFICIO DE VIVIENDAS EN VIA IPPOLITO NIEVO.MILAN. 1957


EDIFICIOS EN CORSO ITALIA. MILAN. 1963





VIVIENDA EN VIA VIGONI. MILAN.1956


CASA EMMAUS. BERGAMO. 1963.



EDIFCIO DE VIVIENDAS EN VIA MOSCOVA. MILAN .1964



 



Caccia Domnioni presta en sus obras especial atención a los espacios sirvientes y a los recorridos ligados al movimiento del hombre. Y tanto en los privados de la vivienda, como en los comunes del edificio, consigue verdaderas joyas compositivas. Estos espacios, en particular las escaleras de planta circular por las que siente especial predilección, siempre sutiles y dinámicos, con superficies generosas, impensables en los tiempos actuales de mezquindad y estrechez, se convierten así en unas piezas más de convivencia y de relación que el oficio y el buen hacer del arquitecto pone a disposición de sus usuarios.

“ ... Dicen de mis escaleras que son “barrocas”, pero en realidad son solo funcionales respecto al movimiento del hombre. ¿Son acaso barrocos las intersecciones en las autopistas, que son bellas como flores” (1)


“Yo puedo hacer una escalera recta si sé que el hombre la va a subir recta de inicio a fin, o la hago recta como la hacían en los grandes edificios, porque eran como dos anchísimas escaleras que uno recorría en recto, llegaba al rellano y volvía a cogerla recta. Yo en las escaleras largas voy recto, aunque psicológicamente uno se cansa más subiendo una escalera recta que una escalera curva. Una vez una cliente mía, la señora Bonomi Bolchini, para quien hice una casa en Como, me dijo: “Gigi, has hecho una casa preciosa, una pena que la escalera principal tenga los escalones demasiado altos, mientras que la escalera curva va fenomenal”. En realidad la escalera recta tenía los escalones de 15 centímetros y la curva de 20. Esto explica como el impacto visual tiene su importancia. Ella creía que la escalera era incómoda porque la veía recta” (1)


ESCALERA EN VIA IPPOLITO NIEVO.MILAN. 1957


ACCESO A VIVIENDAS EN CORSO MONFORTE. MILAN 1963


 ESPACIOS SIRVIENTES EN VIA IPPOLITO NIEVO.MILAN. 1957



CONVENTO DE POSCHIAVO. SUIZA 1971.



LOCALES COMERCIALES EN CORSO EUROPA. MILAN. 1966



CASA EMMAUS. BERGAMO .1963.


Caccia Dominioni no solo recorre los caminos de la arquitectura. También se revela como un magnifico diseñador de los objetos cotidianos. Fundador de la mítica compañía Azucena, en 1947, tanto durante sus años en vida, como tras su fallecimiento, sus objetos inundan nuestra vida diaria siempre impregnados con una altísima cualidad de calidad y refinamiento.


Caccia Dominioni explica como es su planteamiento respecto al diseño de estos objetos y como, según su criterio, los concibe con una idea de atemporalidad :


“...mi generación entendió que para hacer una silla hay que dibujar primero treinta, ya que una silla es más difícil que un rascacielos. El defecto de los arquitectos que nos precedieron en los años de Ulrich, de Greppi, de Muzio (que era más bien constructor), de Ponti, etc. era que hacían la casa y proseguían con el apartamento, el comedor, la mesa, el aparador y la silla.”. (1).


“ Nosotros en cambio pensamos que, una vez hecha una silla, podía ser usada indiferentemente en un apartamento de Gardella en vez de Magistretti o viceversa. Amábamos las cosas logradas. Habíamos inventado un nuevo modo de amueblar... “ (1)

“ En definitiva, uno no puede diseñar cada vez una silla diferente… ¡sería una locura! Antes se necesita hacer muchas pruebas, quizás a la sexta se llega a una silla cómoda y resistente, y qué hago con las otras cinco. Entonces pensé que en lugar de continuar perdiendo el tiempo y gastando un montón de esfuerzo era hora de producir una serie limitada para todas las cosas que necesitaría en mis proyectos , y así nació Azucena, hoy todavía existe, no tiene catálogo, no tiene escaparates, aún produce todo artesanalmente, no hace descuentos, ni publicidad, son tres señoras que no parecen querer venderte nada, ¡pero esa es la gran fuerza de Azucena! (2)


CATILINA. 2018

MESA NONARO. 2018.


BANCADA NONARO. 2018.


SOFA  CHESA DARIA. 1959.

LAMPARA PORCINO . 1966.



APLIQUE BIDONE.1958.




DAYBED. 1959

LS8.1958


MESA FASCE CROMATE 54. 1957.



CAMA BICOLOR.1959.

FONOLA 547. 1937.


ESCULTURA EN PIAZZA SAN BABILA. MILAN 1997.



LAMPARA  EN ACCESO DE  EDIFICIO
 CORSO ITALIA. MILAN. 1963.  © bruzkusgreenberg


Luigi Caccia Dominioni fue un arquitecto que siempre estaba ahí, pero al que gustaba que apenas lo vieran.


“ Qué puedo decir, no sé, qué puedo decir que pueda interesar... ¡yo construyo !, soy alguien que trabaja, soy un arquitecto y un arquitecto ante todo debe trabajar, debe producir, debe hacer, pocas palabras, ejerzo mi profesión a 360 grados, en todos los ámbitos, lo nuestro es un servicio, un deber, una especie de misión, es decir, no trabajo para mí y para mi prestigio, pongo al servicio de quien me llama todo lo que soy capaz de hacer, toda mi experiencia, mis ideas, esto significa que trato de comprender las necesidades de mi cliente para satisfacerlas..” (2) 



                                                LUIGI CACCIA DOMINIONI



    (1) Fulvio Irace. Entrevista en voz baja entre el crítico y el arquitecto. Milán, plaza Sant’Ambrogio, 11 de octubre de 2002.

    (2) Nicola Braghieri. Luigi Caccia Dominioni, “Il borghese stregato”. Publicado en “d´Architettura”, nº.19. Diciembre 2002.

    (3) PIN-UP. Enrtervista a Luigi Caccia Domnioni. Primavera -Verano 2014.



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