La obra de Luigi Moretti (Roma 1907- Isla de Capraria 1973) es sorprendente y desconcertante.
Su propia vida es un continuo devenir entre luces y sombras. Abandonado, junto a a su madre en temprana edad, por su padre el arquitecto Luiggi Roland, Moretti se doctora con los máximos laureles en la universidad de Roma. Protagonista de oscuras relaciones con el fascismo imperante en la Italia prebélica, es encarcelado en la posguerra y luego rehabilitado. Arquitecto mimado de la jet-set y de los personajes de moda en la Italia de los años cincuenta y, al mismo tiempo, despreciado por sus críticos contemporáneos. Continuo e incansable catalizador y animador de las vanguardias artísticas nacientes. Fundador de la influyente revista Spazio. Contumaz soltero de oro, casado a los sesenta años, y fallecido trágicamente cuando construía su propia casa.
Luigi Moretti evoluciona desde las posiciones monumentalistas hacia otras racionalistas, imprudentes en pleno fascio, para llegar finalmente a formas totalmente libres y personalísimas. Pero aun así, la etiqueta "del racionalismo al informalismo", que se le asigna y con la que se le oficializa y finalmente se le reconoce en la gran exposición de su obra en Roma, en Noviembre del 2010, no lo define completamente.
Porque Moretti es muchísimo más como arquitecto : una amalgama del expresionismo, del racionalismo, del organicismo, de yuxtaposiciones, de contradicciones y ambigüedades sabiamente premeditadas. Y sin duda, uno de los adalides del naciente arte abstracto transvasado hacia la arquitectura. La influencia y la ósmosis mantenida con los artistas emergentes en el panorama italiano, especialmente con Fontana, Burri y sobre todo con Capogrossi, todos colaboradores habituales en la revista Spazio, encaminó al arquitecto hacia sus nuevas resoluciones formales.
Moretti es, además, un empedernido estudioso e investigador de la cualidad espacial en la arquitectura. Apasionado de la época barroca, confeccionó maquetas de los espacios interiores, a modo de negativos, de las grandes obras del pasado y que tanto admiraba. Junto a Nervi, profundizó exhaustivamente en las relaciones existentes entre forma y estructura, llegando a lo que designó, esotéricamente, arquitectura parametrizada.
| Volumen interno de la Basílica San Pedro en Vaticano.©Palombi and Partner Srl |


