Hoy vamos de anécdotas sobre Frank Lloyd Wright.
La primera se la comenté a mi amigo el arquitecto portugués Joao Antunes y la segunda me la contó el. De ambas hemos aprendido.
Primera anécdota (y muy conocida) :
El Sr. Kaufmann, por la amistad de su hijo con el hijo de Wright, encargó a este el diseño de una casa en una zona muy agreste de Mill Run, Pennsylvania.
El Sr. Kaufmann, por la amistad de su hijo con el hijo de Wright, encargó a este el diseño de una casa en una zona muy agreste de Mill Run, Pennsylvania.
Transcurrido un tiempo más que razonable, sin tener noticias del arquitecto, ni de su casa, Kaufmann le llamó por teléfono una mañana a primera hora.
A los colaboradores de Wright les entró el pánico cuando oyeron al propio arquitecto decirle al Sr. Kaufman "que no había ningún problema" porque tenían los planos preparados y que se podían reunir en un par de horas. El pánico se convirtió en terror porque todos sabían que Wright no había dado ninguna instrucción al respecto de la casa y, realmente, no había nada dibujado.
El Sr. Kaufmann era rico e influyente, y como siempre, Wright estaba ahogado por las deudas por lo que el encargo de aquella casa era vital para todos, e incluso, una cuestión de supervivencia para el propio estudio.
Entonces Wright se sentó tranquilamente en su tablero y en un par de horas planteó el diseño básico de la casa, entregándoselos a sus colaboradores para que los desarrollaran y completaran.
